El descenso de la sombra de la serpiente emplumada, el dios Kukulkán, por la escalera norte del Castillo, es uno de los fenómenos más atractivos que pueden contemplarse en Chichen Itzá.

Y es que la figura de la deidad se forma por los triángulos de luz invertidos que finalizan en una formidable cabeza de serpiente, cuando comienza el el equinoccio primaveral. Todo ello tiene lugar en el famoso yacimiento precolombino de los antiguos mayas, en el estado de Yucatán.

Con la llegada del Equinoccio de Primavera, el flujo de visitantes al sitio prehispánico se incrementa en un 400 por ciento. Los turistas llegan atraídos por el juego de luces y sombras que les deja ver como “desciende” la serpiente emplumada de El Castillo, una de las “Nuevas siete maravillas del mundo moderno”.

Cada día 21 de marzo, se espera una asistencia de entre 25 y 30 mil personas, principalmente extranjeros, en Chichen Itzá, para presenciar el maravilloso fenómeno. No obstante, el equinoccio de primavera, en rigurosos términos astronómicos, acontece un día antes, aproximaddamente a las 10:56 hrs.